Coloquio: “Europa- América Latina y Caribe miradas cruzadas sobre el desafío climático. De lo local a lo global”

 La FundaciónEU-LAC y el Institut des Amériques organizaron el pasado jueves 4 de junio el coloquio Europa- América Latina y Caribe miradas cruzadas sobre el desafío climático. De lo local a lo global. El evento contó con la participación de oficiales de gobierno, investigadores y representantes de organizaciones internacionales de las dos regiones. Este evento, que tuvo lugar en la sede del senado, formó parte de las actividades de la “Semana de América Latina y el Caribe en Francia”, promovida por las autoridades francesas desde 2011 para profundizar las relaciones de Francia con la región.

En vista de la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21) que tendrá lugar en París en diciembre, este coloquio fue la oportunidad para reflexionar sobre las implicaciones del calentamiento global en la UE, América Latina y el Caribe, y de intercambiar las experiencias que se llevan a cabo en los países de ambas regiones a nivel local en términos de gestión sostenible y fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades.

En la ceremonia de apertura, Benita Ferrero-Waldner, presidenta de la Fundación EU-LAC, señaló algunas de las consecuencias del calentamiento global en la región del Caribe: aumento en el nivel del mar, aridez de las playas, blanqueamiento de los corales, pérdidas en las poblaciones de peces, entre otros. Así mismo, destacó que las actuales estrategias de cooperación bi-regionales contra el cambio climático, buscan tambien reducir la pobreza, puesto que son problemáticas íntimamente ligadas.

Ferrero-Waldner dejó claro los Estados europeos, latinoamericanos y caribeños  tienen la voluntad de unir lazos en la lucha contra el cambio climático, pero que es importante “trabajar juntos bajo el principio de responsabilidad común pero diferenciada”.

Las reflexiones y conclusiones de este evento serán aportes para la “Agenda de Soluciones” promovida por Francia, la cual propone un enfoque de cambio climático más orientado al reparto de las soluciones que al reparto de la carga.